Un par de lindas e inocentes chicas (en apariencia) elaboran una broma bastante simple pero que asusta y molesta a cualquier, primero tienen a mano la puerta de un auto y un amplificador de sonido para que en el momento de “rayar” el auto de la gente que se estaciona suene más convincente.
Así cuando los conductores detienen su auto pasa una de las chicas y finge que está rayando el auto y se va corriendo, la cara de sorpresa de las víctimas de la broma es de lo más variada y más gracioso es verlos buscando dónde se produjo el daño, no lo ncuentran y se quedan más confundidos que molestos.
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