El forastero
En una ocasión caminaban por el desierto un forastero, su caballo y un perro. En cierto trayecto del camino el caballo no caminó más y exclamó:
-¡Tengo mucha sed!
El forastero, al oír al caballo hablar, se ausentó mucho, y corrió, corrió hasta quedar rendido de tan tremendo susto. El perro, al ver a su amo, hizo lo mismo; casi sin poder respirar el perro y el forastero, tendidos en la arena del desierto, el perro exclamó:
-¡Vio que susto nos dio ese condenado caballo!
Visitantes llegan a esta pagina buscando:
Nadie a llegado a esta página por un buscador, todavía!
Comentarios cerrados.

