Un aficionado a este deporte se desliza a una velocidad considerable acercándose a una especie de rampa formada por la nieve, lo peligroso del asunto es que en sentido contrario y en la misma trayectoria a la que se dirige él también lo hace un enorme vehículo quita nieves. Cuando se alista a saltar por la rampa ya no hay marcha atrás y el vehículo tampoco tiene tiempo de hacerse a un lado.
Este orate si que tuvo suerte aquél día ya que por tan solo unos centímetros y no se va con todo hacia la máquina, hay que tener verdaderas agallas para arriesgarse así.
Fuente: loco del snowboard
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