En un elevador…
Un ratoncito sube a un elevador, y el operador le pregunta:
-¿Qué piso?
Y el ratoncito le dice:
-¡Mi colita! 
El forastero
En una ocasión caminaban por el desierto un forastero, su caballo y un perro. En cierto trayecto del camino el caballo no caminó más y exclamó:
-¡Tengo mucha sed!
El forastero, al oír al caballo hablar, se ausentó mucho, y corrió, corrió hasta quedar rendido de tan tremendo susto. El perro, al ver a su amo, hizo lo mismo; casi sin poder respirar el perro y el forastero, tendidos en la arena del desierto, el perro exclamó:
-¡Vio que susto nos dio ese condenado caballo! 
Los tres loros
Había tres loros que hacían gran escándalo sobre la copa de un árbol en la casa de un granjero que se encontraba armado. Éste, fastidiado por la bulla, les dice:
-Al primero que hable le meto un tiro.
El primer loro dice a los demás:
-¡Shhhhhhhhhhhhhh, no hablemos!
Y el granjero le dispara.
El segundo loro dice:
-Pobrecito no debió hablar.
Y el granjero dispara.
El tercer loro dice:
-Por eso yo no hablo.
Y también le disparó. 
Pingüinos bromistas con el oso polar
El oso polar está tomando una merecida siesta, cansado tal vez por la ardua faena de buscar su alimento está tan cansado que no se percata de la presencia de una pareja de pingüinos bromistas. Utilizando toda su fuerza y lo más cerca posible del oso este animalito le va dar el susto de su vida cuando haga sonar los platillos. 


